PESCA A FONDO:

Modalidad muy básica utilizada sobre todo en la captura de ciprinidos , se trata de una de las modalidades más simples.

Este tipo de pesca es la que todo el mundo ha comenzado practicando siendo cada vez menos utilizada, aunque ha sido adaptada a diferentes técnicas como puede ser la del carp fishing.

No podemos considerarla como una modalidad en si misma sino que se adapta a diferentes modalidades.

Basicamente consiste en plomar con las lineas a fin de obtener lances muy largos y depositar el cebo alejado de la orilla y en el fondo del pantano o del rio ( también se utiliza en el mar ), para verificar la picada se utiliza diferentes elementos, como cascabeles o alarmas electrónicas.

Al notar la picada procedemos recoger un poco de hilo y dar un fuerte tiron para trabar la pieza.

Es uno de los métodos más comúnmente utilizados para la carpa. Una modalidad plagada de tiempos de espera, en los que el pescador deberá armarse de paciencia y saber cuál es el momento justo para actuar.


Lo primero será realizar un reconocimiento de la zona, para tratar de detectar cuáles son las zonas en las que las carpas presentan una mayor actividad. Los movimientos del pescador que se coloque cerca de la orilla deberán ser muy cuidadosos, teniendo en cuenta que en ocasiones el mero movimiento de un brazo puede espantar a las carpas y que las simples conversaciones entre dos pescadores pueden ser percibidas debajo del agua. Es conveniente colocarse con el viento de cara y en zonas donde la vegetación no sea muy alta.


Tras el lance, la caña deberá ser colocada sobre un soporte. Las picadas pueden ser detectadas por medio de un indicador de picadas generalmente los tradicionales cascabeles aunque los nueves electrónicos suelen dar muy buenos resultados.


Si durante un periodo de tiempo medianamente largo no se produce ninguna picada, desplazaremos el cebo mediante unas cuantas vueltas de manivela. De esta forma iremos colocando el cebo en diferentes lugares sin necesidad de realizar varios lances, que siempre pueden poner sobre aviso a la carpa.


Si nos encontramos en un lugar frecuentado por pescadores, la carpa tendrá tendencia a alejarse de las orillas, por ello será necesario realizar lances largos, de hasta 100 metros. Para ello utilizaremos plomos de unos 60 gramos y una caña resistente. En el momento en el que el indicador se eleva, debe colocarse la caña en posición horizontal y cerrar la cesta del carrete. Cuando sale la línea, se eleva la caña por detrás del hombro derecho. Una mano se deberá mantener en la manivela del carrete y el índice de la otra se apoyará sobre la bobina.

En ese momento la carpa sentirá presión y reaccionará con una rápida y potente carrera; frenaremos esta actividad con el índice e intentando realizar una tracción lateral (mover lateralmente la caña). Esta tracción lateral puede obligar a la carpa a desplazarse hacia la orilla.


La pelea con la carpa puede ser larga y de la destreza y aguante del pescador dependerán en gran medida los resultados obtenidos. Debemos esperar a que la carpa se fatigue y en ese momento sumergiremos la sacadora en el agua e intentaremos conducir el pez por encima de ella. Es conveniente que la sacadora se mantenga inmóvil hasta que la carpa se encuentre encima.

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